La Ciencia y la Fe, frente a frente

Echando un vistazo a lo que es el Universo, admirábamos la sabiduría, el talento y la técnica de Dios que es el Autor de esta máquina fenomenal que llamamos Universo. Y, en frase del astrónomo contemporáneo James Jeans, decíamos que el Universo es obra de un gran matemático. Es decir, que este cosmos fenomenal no es un juguete hecho con un palo y una rueda, que puede hacer un chiquillo; supone mucha matemática, supone mucho talento, supone mucha técnica.

Y entonces, ayer, observando el Universo, no con ojos de ignorante, sino con ojos de hombres cultos y conscientes, nos dábamos cuenta de la maravilla de la Creación, y al final caíamos de rodillas admirando la grandeza, la sabiduría, el poder y la técnica de ese Ser maravilloso a quien nosotros llamamos Dios.

El camino lógico a Dios es la fe. Pero vamos a ver cómo también la ciencia lleva a Dios. La ciencia confirma la fe. No es que creamos sólo por lo que dice la ciencia. Creemos porque Dios nos ha hablado. Pero nos alegramos de que la ciencia moderna nos confirme las cosas que ya sabíamos por fe.

[quote_right]«La ciencia moderna descubre a Dios detrás de cada nueva puerta que abre». Pío XII[/quote_right]

El hombre progresa, el hombre investiga, el hombre va descubriendo más verdades, va profundizando en la ciencia; y según el hombre va profundizando en la ciencia va encontrando a Dios. La ciencia me proporciona datos que confirman la fe. Antes de seguir adelante he de advertir que cuando hablo de ciencia, hablo de verdadera ciencia.

No hablo de una hipótesis de trabajo que puede hacer un científico, que todavía no es ciencia definitiva, porque no tiene una comprobación experimental suficiente. Hablo de la ciencia ya comprobada y confirmada, de las verdades científicas definitivas. No hablo de hipótesis científicas, porque las hipótesis científicas pueden ser pasajeras, y lo que hoy es hipótesis, mañana puede arrumbarse en el olvido. Vamos a ver pues cómo la ciencia nos lleva a Dios:

Hoy los hombres de ciencia saben que la Religión no sólo no se opone a la Ciencia, sino que las dos se ayudan mutuamente. Os voy a citar a un hombre de ciencia moderno: Max Planck, uno de los hombres de ciencia más notables de nuestro tiempo, por su teoría cuántica. Es interesante que un hombre de ciencia hable así; la Religión no se opone a la Ciencia.

[quote_left]«Jamás puede haber oposición entre la Religión y la Ciencia, porque una es complemento de la otra». Max Planck[/quote_left]

No puede haber oposición entre la ciencia y la fe. ¿Porqué? Porque las dos vienen de Dios. ¿Qué es la fe? Fe es el conocimiento de las verdades de la Religión, que Dios nos revela. Yo creo porque acepto unas verdades de Religión que Dios me comunica, que Dios me transmite. Yo las acepto. Yo creo. Yo me fío. Esto es Fe. Eso es Religión. El conjunto de verdades religiosas que Dios me comunica. ¿Qué es ciencia? El conocimiento de las leyes que Dios ha puesto en la Naturaleza. Las leyes de la Naturaleza son objeto de la ciencia. Estudiando la Naturaleza se formulan esas leyes. Después la técnica las aplica para el progreso.

Lo mismo pasa con las leyes de la termodinámica, electrónica o biología. ¿Quién hizo la ley? El que hizo el Universo. Luego, ¿de quién es esa ley? De Dios. ¿Quién es el autor de la ley? Dios.

Luego si Dios es el autor de la ciencia, porque es el que pone las leyes en la Naturaleza; y Dios es el autor de la fe, porque la fe es la aceptación de las verdades de la religión que Dios ha revelado; ciencia y fe vienen de la misma Verdad, y por lo tanto no puede haber contradicción entre ciencia y fe, porque las dos vienen de Dios. Y Dios no va a contradecirse en lo que nos comunica por la Revelación y lo que nos comunica por la Naturaleza.

[quote_right]No puede haber contradicción entre ciencia y fe, porque las dos vienen de Dios y Dios no va a contradecirse[/quote_right]

Por eso, si alguna vez un hombre de ciencia cree haber encontrado alguna verdad que se opone a un dogma de fe, nosotros de antemano podemos asegurar que ese hombre se equivoca.¿Por qué? Porque un hombre se puede equivocar, por mucho talento que tenga. El que no se puede equivocar es Dios. Y si Dios te revela un dogma de fe, todo hombre que crea descubrir una verdad que vaya en contra de ese dogma de fe, podemos afirmar que se
equivoca.

Y eso que él cree una verdad científica, no pasa de ser una hipótesis particular suya que pasará con el tiempo, como han pasado tantas hipótesis que no se han mantenido porque no eran verdadera ciencia. Porque, repito, la verdadera ciencia nunca puede encontrar nada contra la fe. Porque ciencia y fe, las dos vienen de Dios.

Por tanto, como la Iglesia sabe esto, por eso la Iglesia apoya la ciencia, apoya el progreso. La Iglesia no tiene miedo a la ciencia. La Iglesia tiene interés en que la ciencia progrese. Porque la Iglesia sabe que la ciencia cuanto más profundiza y avanza más confirma la fe.

[quote_left]Por tanto la Iglesia apoya la ciencia, porque la Iglesia sabe que la ciencia cuanto más profundiza y avanza más confirma la fe. [/quote_left]

Os voy a poner unos ejemplos de esto que estoy diciendo: la ciencia confirma la fe.
Mirad: desde que los hombres leen la Biblia, todos siempre hemos sabido que el mundo lo hizo Dios. Nuestros abuelos, nuestros tatarabuelos, etc., creían que el mundo lo hizo Dios porque lo dice la Biblia. Nada más. Y no tenían más datos. Pero es interesante que hoy no sólo la Biblia es la que nos dice que el mundo lo ha hecho Dios. ¡Es que lo dice la ciencia! Os lo voy a explicar.

La ciencia misma nos confirma la creación del mundo por Dios. Es una verdad religiosa confirmada por las leyes de la Física. Esto es tan serio, que Pío XII en ese discurso a un Congreso Internacional de Hombres de Ciencia al que antes aludía, dijo: «La Ciencia moderna confirma con la exactitud propia de las pruebas físicas que el cosmos que hoy contemplamos es obra de un Creador».Tened en cuenta que Pío XII hablaba delante de científicos católicos y no católicos, y por lo tanto tenía que cuidar mucho sus palabras para nos desprestigiar a la Iglesia a quien representaba.

Esto es interesantísimo. Los hombres de ciencia han llegado a la conclusión de que el universo no es eterno. Que esto que contemplamos, comenzó. Ésta es la gran afirmación del mundo de la ciencia, de los hombres de ciencia. Ese Universo eterno, esa materia eterna propia del ateísmo marxista, no tiene base científica. Marx se equivocó en esto como en otras muchas cosas. Para barrer a Dios necesitaba suponer que el Universo es eterno. Así no necesita Creador. Pero ahora resulta que los científicos demuestran que el Universo no puede ser eterno.

[quote_right]Ese Universo eterno, esa materia eterna propia del ateísmo marxista, no tiene base científica. Para barrer a Dios necesitaba suponer que el Universo es eterno. Así no necesita Creador. Pero ahora resulta que los científicos demuestran que el Universo no puede ser eterno.[/quote_right]

Os pongo unos datos fáciles de comprender. Todos los hombres que han estudiado un poco estas cosas, saben que el hidrógeno se convierte en helio en un proceso continuo e irreversible. Es decir, que el paso de hidrógeno a helio es continuo y nunca vuelve atrás.

Siempre es el hidrógeno el que se convierte en helio. Nunca el helio se convierte en hidrógeno. Eso lo sabe cualquiera que haya estudiado: todos los hombres de ciencia. Por lo tanto, puesto que el paso de hidrógeno a helio es continuo e irreversible, si el Universo fuera eterno, ya se habría agotado todo el hidrógeno del Universo, que es limitado.

Sin embargo, los astrónomos saben que todavía queda hidrógeno que se quema en las estrellas. Luego si queda hidrógeno en el Universo, señal de que este Universo no es eterno. Si fuera eterno ya no quedaría hidrógeno. Y todavía queda. El Universo no es eterno. Eso lo saben todos. Es una de las razones. La más breve que os he podido explicar de cómo la ciencia confirma que el Universo no es eterno, que tuvo principio. Interesante.

Voy a tocar brevemente, porque no quiero extenderme mucho, un paso más. Voy a dejar las ciencias experimentales. Me voy a meter en la Metafísica. La Metafísica necesariamente me lleva a creer en Dios. Quien estudia Metafísica debe ser creyente. No es que la Metafísica sea necesaria para creer en Dios. Puede un hombre inculto e ignorante tener fe, que es un don de Dios. El camino del conocimiento de Dios es la fe, no la cultura. Lo que decimos es que la Metafísica también me lleva a Dios. ¿Por qué? Porque es necesario que haya un ser que sea eterno.

Los católicos sabemos que hay un Dios eterno. Porque lo dice la Biblia. Y ahora viene la Metafísica a confirmarlo. Pensemos en el hecho de la evolución integral: un hombre viene de otro hombre; una estrella de otra estrella; unos seres vienen de otros. Todo lo que comienza debe su existencia a otro. En el Universo estamos rodeados de seres que comienzan. Todo el que comienza debe su existencia a otro, que lo pone en la existencia.

Ahora vamos al primero. Vamos al autor de todo lo demás. Y decimos: este primer ser tiene que ser eterno.¿Por qué? Porque si debiera su existencia a otro ya no sería el primero. Sería el segundo. El primero tiene que ser eterno. No ha comenzado nunca. Ha existido desde siempre. No puede deber su existencia a nadie. Él es el primero. No puede tener principio, porque si tuviera principio, ¿cómo comienza? Antes de existir no puede darse la existencia a sí mismo. A otro no le debe la existencia porque es el primero. A sí mismo no se la puede dar antes de existir. Porque antes de existir, ¿qué va a hacer? No puede hacer nada. Todos para actuar, primero tenemos que existir. Después actuamos. Pero actuar antes de existir es un absurdo.

[quote_left]Todo lo que comienza debe su existencia a otro. El primero tiene que ser eterno. No ha comenzado nunca. Ha existido desde siempre. No puede deber su existencia a nadie. No puede tener principio, porque si tuviera principio, ¿cómo comienza? [/quote_left]

Hace cien años no existía ninguno de nosotros. Y hace cien años, cuando no existíamos, qué podíamos hacer para existir? ¡Si éramos nada! ¡Ni desear existir siquiera! ¡Éramos nada! Nosotros hemos existido cuando otros (nuestros padres) nos ponen en la existencia. Lo que comienza no puede darse la existencia a sí mismo; porque antes de existir, nada puede hacer.

Luego todo lo que comienza debe la existencia a otro. Y el primero, que no tiene otro, tiene que existir desde siempre. No puede comenzar a existir. Tiene que ser eterno. A ese ser que no tiene comienzo y que es eterno, a ése llamamos Dios. El inglés lo llama GOD, el francés DIEU, el italiano DÍO, el griego ZEÓS, el hebreo YAVÉ, el árabe ALÁ, y el ruso BOG; pero en todas las lenguas del mundo hay una palabra para llamar a ese SER ETERNO, Creador del Universo.

Se impone a nuestra razón la necesidad de un Ser Eterno. Si consideramos un momento en que no hay ningún ser, ni Dios, nada: la nada absoluta, ¿cómo comienza el primero? No hay manera de que comience el primero. No puede comenzar. Entonces nunca hubiera existido nada. Si vemos un mundo, vemos un Universo, vemos unos seres que proceden unos de otros, necesariamente se nos impone a la razón la existencia de un Ser Eterno que ha existido desde siempre, que nunca ha comenzado a existir, y que es la causa de todos los seres que han comenzado a existir después: ése es Dios. La Metafísica nos lleva a creer en Dios.

[quote_right]Si consideramos un momento en que no hay ningún ser ¿cómo comienza el primero? nunca hubiera existido nada. Si vemos un mundo, vemos un Universo, vemos unos seres que proceden unos de otros, necesariamente se nos impone a la razón la existencia de un Ser Eterno [/quote_right]

Termino diciendo que demos gracias a Dios por vivir en un siglo en el cual los descubrimientos científicos nos llevan a Dios. Nuestros abuelos creían. Pero sólo por la fe. Nosotros creemos, primero por la fe, que es el camino lógico de creer; pero también por la ciencia. Porque la ciencia nos lleva a Dios. Demos gracias a Dios de que el estudio y el progreso científico nos lleve a Dios. Pero no olvidemos nunca que nosotros no creemos por lo que dice la ciencia. Creemos por lo que dice Dios, que es más importante. Por la fe. pero nos alegramos de que la ciencia moderna venga a confirmarnos nuestra fe.

Y recordemos una cosa. Nunca la verdadera ciencia descubrirá nada que vaya contra la fe. Porque ciencia y fe, las dos vienen de Dios. Y si alguna vez alguien nos dice alguna cosa que parece ciencia y va contra la fe, eso que parece ciencia es hipótesis pasajera, algo que pasará de moda. Porque la verdadera ciencia no puede ir nunca contra la fe. Pues demos gracias a Dios porque hemos recibido esa fe auténtica en el verdadero Dios, confirmada por los descubrimientos de la ciencia. Demos gracias a Dios de la fe que tenemos y pidámosle en ella vivir y morir.

Fuente e inspiración: Padre Loring. (DEP: 1921-2013)

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